Relato de un socorrista de la Cruz Roja

Foto: Eduardo Cano Tizapantzi /STHEFANNY MELLADO LÓPEZ

Falta cultura en automóviles tlaxcaltecas para dejar pasar ambulancias, afirma Cano Tizapantzi

Cada vez son más los conductores que intentan ganarle el paso a las ambulancias de la Cruz Roja y las unidades de emergencia, informó el paramédico Eduardo Cano Tizapantzi.

Expresó en entrevista que la otra cara de la delegación de la Cruz Roja es diversa por la falta de recursos, pero la mayor cantidad son satisfacciones, pero también se vive “estrés y la falta de cultura de los automovilistas tlaxcaltecas para dejar pasar a las ambulancias”.

“Es algo común, no son propiamente jóvenes, adultos o mujeres, esto es en general, en el estado ven la sirena y ven la oportunidad de meterse con la ambulancia para pasarse el semáforo en rojo, en vez de hacerse a un lado, siguen a la ambulancia, no entienden que la ambulancia hace paradas muy bruscas o de emergencia y que se pueden impactar en la parte trasera”, lamentó.

El paramédico señaló que la falta de cultura vial de los tlaxcaltecas en ocasiones hasta le cierran el paso e impiden a la unidad de emergencia a atender las llamadas de auxilio y accidentes.

“Es lo que nos pega más, incluso el estrés porque nosotros trabajamos sin descanso y son segundos los que cuentan para nosotros y si nos tardamos más, pudimos haber salvado a la persona”, acepta Cano Tizapantzi.

Recordó que los primeros servicios siempre son de adrenalina llenos de dudas “porque no estamos preparados para tal situación, sí recibimos una capacitación interna, pero muchas veces es dentro de un aula el tener una teoría o tener un maestro o facilitador que esté diciendo que vas a hacer en ese momento, pero no se compara con la vida real”.

-¿Qué sientes al estar atendiendo en una emergencia?
“Es muchas veces impotencia y cargo de adrenalina, el no saber qué hacer cuando hay más de un lesionado, tienes que priorizar, así sean niños, si no están tan mal y hay alguien que requiere más atención se tiene que dar esa atención”.

-¿Cuál es el estrés que viven en los momentos de emergencia?
“Que las demás ambulancias que vengan en apoyo tarden por las distancias y el tráfico”.

Además “el estrés se vive desde que te reportan el accidente y hasta que llegas, terminamos con la guardia, es demasiada y la mejor terapia es llegar con nuestros seres queridos y abrazarlos porque llegamos de un día más”.

“Muchas veces ellos también se acostumbran a lo que nosotros vivimos, ya que nos ven diariamente y nos ven en periódicos o en las notas que llegan a salir en las redes sociales y, ellos ven un estrés por saber que estamos afuera y también estamos poniendo en riesgo nuestras vidas por alguien que ni siquiera conocemos, todo eso es lo que nos da esa energía para seguir en este trabajo tan humanitario, es un cúmulo de sensaciones y emociones que al final tienes que aprender a canalizar para poder seguir con esto”.

“Si la sangre al momento de que tú la vez te desmallas, obviamente no vas a servir para esto, hay que saber controlar tus emociones para poder brindar la atención que necesitan las personas y no cualquiera lo hace sin obtener dinero”.

“Nosotros no recibimos salario alguno y los pasajes para llegar a la Cruz Roja corren por nuestra cuenta, así como la comidas, muchos vamos rolándonos para compartir la comida y que no se nos haga pesado, pero son cosas que la gente no lo ve y piensan que la colecta anual solo es para quedarnos el dinero, pero no es así hacen falta cosas y nosotros seguiremos apoyando aunque no sean de nuestra familia porque cada vez que vemos una persona mal, tenemos que pensar que puede ser de tu familia y hay que ayudarlo porque eso queremos que hagan por nuestros familiares”, enfatizó Eduardo Cano.

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Author: Sthefanny Mellado López