Reconocen 4 países y UE a sustituta de Morales

EU, Brasil, Colombia y Guatemala respaldan interinato de Jeanine Áñez; México y Argentina, al margen; Evo critica a OEA decisión política, en cuestionada elección; se dice dispuesto a volver sin candidatearse

Autoproclamarse presidenta de un país, en ausencia del Poder Legislativo, pudo ser un movimiento arriesgado para Jeanine Áñez, la senadora boliviana que reclamó su derecho a suceder a Evo Morales, quien renunció a su cargo; sin embargo, contar con el apoyo de las Fuerzas Armadas, de la policía y de la justicia le agrega capital para asumir el poder; aun más, si cuenta con el respaldo de Estados Unidos.

Ayer, con Washington en el bolsillo, Áñez se hizo del apoyo de la Unión Europea y de los gobiernos en Reino Unido, Brasil, Guatemala, Colombia y de la Venezuela del autoproclamado presidente legítimo, Juan Guaidó, quien puso a Bolivia como un ejemplo a opositores del chavismo para reivindicar sus causas.

La opositora, quien en su primer día como jefa de Estado hizo un esfuerzo por erradicar la simbología oficial que caracterizó al gobierno de Morales, recibió la primera oxigenación de la administración Trump, a través de su encargado de asuntos para Latinoamérica del Departamento de Estado, Michael Kozak.

“La líder en funciones del Senado, Áñez, ha asumido las responsabilidades de presidenta interina de Bolivia. Esperamos con interés trabajar con ella y otras autoridades civiles del país mientras organizan elecciones libres y justas lo antes posible de acuerdo con la Constitución”.

A EU le siguió el espaldarazo de la Unión Europea. La encargada de su diplomacia, Federica Moherini, aseguró que el bloque defiende “la proclamación como una manera de evitar el vacío de poder que puede tener consecuencias para todo el país”.

En un tono más abierto, el primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, escribió en un comunicado que su gobierno “felicita a Jeanine Áñez por asumir sus nuevas responsabilidades en Bolivia; damos la bienvenida a su nombramiento y a su intención declarada de celebrar elecciones pronto”.

En Brasil, la administración del ultraderechista Jair Bolsonaro se dijo dispuesta a apoyar un gobierno provisional encabezado por Áñez. “Interinamente, claro (dijo a la prensa el ministro de Exteriores, Ernesto Araújo). Creo que es importante el compromiso de convocar elecciones. Nuestra primera percepción es que se está cumpliendo el rito constitucional y queremos que eso contribuya a la normalización de (de la situación en) el país”.

La cancillería colombiana se sumó al concierto de naciones en pro de Áñez: “a nombre del gobierno, la reconocemos como presidenta interina de Bolivia y la acompañamos en su propósito de avanzar hacia una pronta realización de elecciones libres, transparentes y con observación internacional”.

El presidente saliente de Guatemala también le dio su aval y “apoyo a todos los esfuerzos para el restablecimiento del orden constitucional”.

Y aunque la senadora opositora sumó dividendos políticos para encaminar sus objetivos de pacificar al país, el nuevo gobierno interino fue recibido con protestas y enfrentamientos violentos entre grupos indígenas partidarios del expresidente Evo Morales con elementos de seguridad y  de las Fuerzas Armadas.

Los choques se registraron a tres cuadras de la plaza Murillo, donde la recién proclamada presidenta rendía protesta a su nuevo mando militar.

Una multitud, en su mayoría de indígenas y vecinos de la ciudad de El Alto, llegaron en marcha hasta la capital, portando la whipala, la bandera multicolor indígena con la que algunos gritaban la consigna “ahora sí, guerra civil”.

Un puñado de inconformes intentó entrar a la sede del Palacio de Gobierno, pero fueron repelidos por la Policía con gases lacrimógenos, mientras en Cochabamba, partidarios de Morales bloquearon la carretera hacia Santa Cruz, también en demanda del retorno del exmandatario, que recibió asilo político de México.

4 personas murieron por heridas de bala en el marco de protestas. Foto: AP

PONE FIN A LA REPOSTULACIÓN. Áñez anunció las dos tareas fundamentales de su gestión: derogar la sentencia constitucional que avala la repostulación y convocar a elecciones transparentes en el tiempo más breve posible. Asimismo, pidió a los funcionarios del Moralismo a poner sus cargos a disposición del nuevo gobierno.

La nueva mandataria remarcó que “no hay un golpe de Estado en Bolivia”, sino “una reposición de la legalidad constitucional” debido a que “ésta y no otra ha sido la lucha del pueblo boliviano, que fue en las calles la defensa del voto ciudadano y por eso mi tarea será que ese voto se haga valer cuanto antes”.

Y mientras la líder configuraba su gabinete provisional, la senadora Adriana Saavedra, quien renunció a la presidencia de la Cámara alta tras la dimisión de Morales, alegó que el Congreso no debatió ni recibió su renuncia de manera oficial, por lo que a ella le corresponde legalmente asumir el interinato del gobierno vacante.

  • El Dato: Los comicios para reestablecer el mando en Bolivia tras la renuncia de Morales deben darse a más tardar a principios de enero de 2020.
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Author: Penelope Garcia Lozano

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