Deja buen sabor de boca Huamantlada 2019

Los riesgos fueron inevitables, pero el evento en general se torna cada vez más en una fiesta que todos pueden disfrutar

Con un buen sabor de boca se retiraron los asistentes, turistas locales, nacionales y extranjeros, a la edición número 65 de la Huamantlada, evento que se realiza el sábado contiguo a la celebración de la Noche que Nadie Duerme, y que también forma parte de la ya tradicional Feria Nacional de Huamantla.

Aunque los riesgos fueron inevitables y de manera desafortunada la Secretaría de Salud en el Estado (Sesa) a través de un comunicado oficial un total de nueve personas lesionadas, entre ellas un menor de edad, en general la fiesta poco a poco va recuperando su esencia original y más personas disfrutan, sin excesos, de la fiesta brava.

Al filo de las 11:00 horas, el tercer cohetón fue detonado; los 17 toros preparados con antelación para este espectáculo fueron liberados en igual número de circuitos. De inmediato decenas de toreros aficionados saltaron a las calles para practicar pases, movimientos y poner a su suerte frente a los astados.

60 minutos bastaron para que miles de espectadores aplaudieran las hazañas fuera del burladero, pero también lamentaran cuando uno de los que se atrevieron a enfrentar a los animales no salía bien librado, en ocasiones sólo se trataba de raspones y algunos golpes, en otras los servicios de salud eran requeridos de emergencia.

Desde fuera, elementos de corporaciones de seguridad se mantuvieron atentos para resguardar el orden, durante el desarrollo de la capea los espectadores mostraron estar a la altura de disfrutar una fiesta que no debe ser para convertirse en una cantina, sino más bien, debe celebrarse dentro de un ambiente de cordialidad.

Esto no ha quedado claro para todos, y trascendió que en algunos puntos se detonaron connatos de bronca, sin embargo estos no pasó a mayores debido a que la Huamantlada ya había concluido y la mayoría de las personas sólo buscaban celebrar tranquilamente.

Unos minutos antes de las 12:00 horas, un cohetón avisó que los toros tenían que ser devueltos a los cajones que los llevarían  a la Plaza de Toros “La Taurina; en esta ocasión cada ejemplar fue lazado dentro de la calle donde fue liberado, facilitando la labor y brindando seguridad a los presentes.

El gobierno municipal, que encabeza Jorga Sánchez Jasso, una vez más vio cercana la meta de devolver a la Huamantlada el ambiente familiar que se espera, ahora sólo falta hacer conciencia entre las personas para disminuir la ingesta de bebidas embriagantes, aunque fue notable que en la edición del sábado pasado, el flujo de alcohol por las calles y en las gradas, disminuyó considerablemente.

Del mismo modo, los asistentes a la capea más grande del país deben adquirir la cultura y la responsabilidad de no meterse a las calles y enfrentar al toro cuando se tienen niveles de alcohol en la sangre, pues esto debilita las reacciones cerebrales y aumenta las posibilidades de sufrir un accidente. 

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Author: Miguel Ángel Lara

foto reportero en Grupo ABC Tlaxcala y reportero de "ABC Noticias de Tlaxcala"